Caballo prieto azabache Pepe Albarrán
Caballo prieto azabache,
cómo olvidar que te debo la vida
cuando iban a fusilarme
las fuerzas leales de Pancho Villa.
Aquella noche nublada
una avanzada me sorprendió,
y tras de ser desarmado
fui sentenciado a paredón.
Y cuando estaba en capilla,
le dijo Villa a su asistente,
me apartas ese caballo
por educado y obediente.
Sabía que no me escapaba
pero pensaba en la salvación,
y tú mi prieto azabache
también pensabas igual que yo.
Recuerdo que me dijeron
pide un deseo pa´ ajusticiarte:
yo quiero ser fusilado
en mi caballo prieto azabache.
Y cuando en ti me montaron
y preparaban la ejecución,
mi voz de mando esperaste
y te avanzaste contra el pelotón.
Con tres balazos de máuser
corriste azabache salvando mi vida,
lo que tú has hecho con migo
caballo amigo, no se me olvida.
No pude salvar la tuya
y la amargura me hace llorar,
por eso, mi prieto azabache
no he de olvidarte nunca jamás,
por eso, mi prieto azabache
no he de olvidarte jamás.