|
¡Abre el ojo; que asan carne! Abre la boca que te va la sopa. A falta de manos, buenos son pies. Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado. Al potro y al niño, con cariño. A muy porfiado pedir, no hay que resistir. A embestida de hombre fiero, ¡pies para que os quiero! Acelgas a medio día y a la noche acelgas, mala comida y mala cena. A los treinta doncellez, muy rara vez. A más beber, menos comer. Amor, viento y ventura, poco dura. A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan. Al freír será el reír. Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero. Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad. |